ASEME aplaude la ley de cambio climático impulsada por el Gobierno

Barcelona, 21 de mayo de 2020

Las empresas que conforman ASEME invertirán unos 90 millones de euros para el periodo 2021-2023.

ASEME alerta que el nuevo modelo necesitará adaptar las redes actuales así como crear nuevas redes con visión digital. Por ello, hay que asegurar que se garantiza una buena rentabilidad de las inversiones que permita a las pequeñas empresas distribuidoras hacer el cambio tecnológico con garantías.

La Asociación de Empresas Eléctricas (ASEME) ve positiva la propuesta de ley de cambio climático que ha impulsado el Consejo de Ministros y que ahora está a la espera de la aprobación del Congreso de los Diputados. Según ASEME, “cualquier paso hacia delante para mitigar las consecuencias del calentamiento global es importante”, afirma su presidente, Oriol Xalabarder.

España no cuenta con una ley de cambio climático, a pesar de que el Congreso la reclamó en 2011 y había consenso de la mayoría de los partidos sobre su necesidad, por lo que las empresas asociadas a ASEME han recibido positivamente esta ley que marcará la ruta a seguir para desenganchar al país de los combustibles fósiles y de las emisiones de gases de efecto invernadero en 2050, ya que además servirá para blindar las políticas necesarias para que España cumpla con sus compromisos climáticos internacionales.

La norma, entre otras medidas, también marca que para 2030 el porcentaje de renovables sobre el consumo final de energía, lo cual incluye electricidad y transporte, deberá llegar al menos al 35%. Para conseguirlo, en 10 años el 70% de la generación eléctrica deberá ser de origen renovable y se tendrá que mejorar la eficiencia energética en un 35%. En 2050, el 100% de la electricidad tendrá que generarse con energías limpias. También pretende crear puestos de trabajo, calculando que el empleo aumente entre 250.000 y 350.000 personas para 2030.

90 MILLONES DE INVERSIÓN

En España existen más de 300 empresas distribuidoras de energía eléctrica de ámbito local, muchas de ellas miembros de la asociación ASEME (www.aseme.org), punto central de referencia especialmente cuando la regulación del sector se mueve.

Las empresas que conforman ASEME ya trabajan en un escenario de transición energética. Así lo demuestran los planes de inversión que se presentaron el pasado mes de abril para los próximos años 2021-2023. Los planes prevén unos 90 millones de inversión que se destinarán resumidamente en varios ámbitos: gestión inteligente de los procesos de intercambio de puntos de suministro, inversión en sensorización y monitorización de la red para que ésta, en un futuro breve, pueda tomar decisiones por si misma de autoconfiguración y reposición de servicio. También se invertirá en la repotenciación de redes existentes para dar cabida a una mayor electrificación de la movilidad. En último término, solo en casos muy puntuales, se precisará la creación de nuevas redes por garantías de suministro o crecimientos de la demanda.

Por su parte, las empresas distribuidoras locales de energía eléctrica afrontan el reto que supondrá el crecimiento de la generación distribuida y, en especial, el autoconsumo, apostando por la innovación a la hora de gestionar la red de distribución, invirtiendo en sistemas inteligentes que ayuden a aportar la flexibilidad necesaria para facilitar el cambio de modelo energético hacia la descarbonización.

“El cambio de modelo tecnológico en el sector eléctrico que demanda la transición energética es un cambio sin precedentes. Por ello, se debe garantizar que las inversiones obtengan una rentabilidad atractiva y ser consciente, por parte de los órganos reguladores, de que los costes de operación y mantenimiento actuales pueden no tener relación ni proporcionalidad con el de las futuras redes. Así pues, primero proponemos seguir sus costes reales y, según estos, establecer los límites retributivos en base a una experiencia contrastada”, afirma Xalabarder.

Las inversiones, en líneas generales buscan permitir la incorporación de energías renovables en la red de distribución de las empresas que conforman la Asociación. Al mismo tiempo, fomentarán la inversión local y también el impulso de sitios de trabajo en este ámbito como solución para la reactivación de la economía, sobre todo después del cese de actividad de muchos sectores durante los últimos meses causado por la crisis sanitaria provocada por la Covid-19.

Recomendaciones de ASEME ante el aumento del consumo eléctrico en el ámbito doméstico

Barcelona, 5 de mayo de 2020

Es importante que los consumidores estén concienciados del consumo energético que tienen todas las actividades que realizan en casa

La Asociación de Empresas Eléctricas (ASEME), responsables de la distribución y de garantizar el suministro eléctrico, alerta de que es necesario de que los consumidores sean conscientes del gasto energético que suponen las distintas actividades que realizan en casa para poder controlar el gasto, y así, la factura de la electricidad.

Después de semanas de confinamiento, el comportamiento del uso de energía en el ámbito doméstico ha variado. Por eso podemos diferenciar entre 3 tipos de consumidores o usuarios y cómo es el antes y el después del confinamiento en términos de consumo: aquellos consumidores que usaban la casa como “dormitorio”; los que comían y cenaban en casa, y los pensionistas. Los dos primeros colectivos pueden detectar cambios en la factura, porque su consumo energético aumentará respecto a sus situaciones habituales ya que están más horas en casa y realizan nuevas actividades que antes no realizaban habitualmente, aunque en el tercer caso es poco probable que note algún cambio en la factura.

Cada caso además se verá afectado por el coste de la “energía familiar” consumida que dependerá de la temperatura exterior y del uso de la energía interior de la casa, es decir:

• Qué sistema de calefacción dispone (gas, electricidad, gas-oíl, leña…)

• La temperatura exterior (si hace más frío o más calor)

• Si usamos más o menos agua caliente

• Si encendemos electrodomésticos intensivos en gasto energético como el horno, etc.

Es importante recalcar que todas estas variables debemos contextualizarlas dentro de un desconocimiento generalizado del coste real de la energía que consumimos por cada uso. Todos conocemos el precio de un café y en general de los elementos que compramos diariamente, es decir, sabemos “cuán caro” o “cuán barato” son estos elementos, porque tenemos un orden de magnitud, pero no es así en el caso de la energía. ¿Encenderíamos igual tantas veces el horno si supiéramos lo que nos cuesta? ¿Cuánto vale una hora de radiador eléctrico?

Por este motivo, es muy necesario hacer hincapié en la concienciación de las familias sobre el consumo eléctrico y las medidas de eficiencia energética, como mantener una temperatura óptima y eficiente energéticamente, en casa, ajustar la temperatura del frigorífico, no poner en marcha la lavadora o el lavavajillas hasta que no estén llenos, etc., así como informarse con su compañía eléctrica de cuáles son los tramos horarios en que el consumo de electricidad es más barato.

El coste medio para una familia de 4 personas en electricidad está entre 700€ y 1.200€ anuales. La climatización supone un 45% de este consumo doméstico, seguido del agua caliente sanitaria (21%) y los electrodomésticos (otro 21%). Por lo que:

• Tener un buen aislamiento es importante para evitar la pérdida energética. Entre un 25% y un 30% de nuestras necesidades de calefacción son debidas a las pérdidas de calor que se originan en las ventanas. Por cada grado que aumentemos la temperatura de la calefacción, se incrementa el consumo de energía aproximadamente un 7%.

• En los electrodomésticos, es importante conocer sus consumos. Por ejemplo, un ordenador portátil consume un 50% menos que uno de sobremesa. Uno de los electrodomésticos habituales en los domicilios y que más consume en el hogar es el frigorífico, que llega a representar un 18% del consumo eléctrico total.

• He aquí algunos datos sobre otros electrodomésticos y su consumo habitual en un domicilio de 4 personas:

ElectrodomésticosConsumo (kWh/año)Coste (€/año)
Cocina (vitro/inducción)54878€
Secadora45064€
Frigorífico35050€
Horno18026€
Lavavajillas16523€
Televisión12818€
Microondas7310€
Lavadora7210€
Otros (pequeños electrodomésticos, ordenadores…)20028€

Otro consejo es optimizar o reducir el coste económico revisando que la potencia contratada y/o la tarifa correcta.

ASEME convoca una beca para estudiantes valorada en 10.000 euros para celebrar su 50 aniversario

Barcelona, 13 de febrero de 2020

La ayuda está destinada para estudiantes de máster y postgrado en los estudios relativos a ingenierías del sector eléctrico, como Transición Eléctrica o Redes Inteligentes.

La Asociación de Empresas Eléctricas (ASEME) celebra sus 50 años convocando por primera vez una beca para estudios de máster y posgrado, valorada en hasta 10.000 euros. ASEME es una organización profesional, con carácter sectorial y patronal, que, sin ánimo de lucro, coordina, representa, gestiona y promueve la cooperación y colaboración entre las empresas asociadas.

La principal prioridad de ASEME es la defensa de los intereses de sus asociados en los ámbitos político, jurídico, económico y técnico. Otra de las prioridades de la Asociación es el desarrollo de actividades relacionadas con la regulación del sector eléctrico, tanto las actividades reguladas como las actividades liberalizadas.

Con motivo de su 50 o aniversario, ASEME convoca una beca para estudios de máster o postgrado en los estudios relativos a ingenierías del sector eléctrico, como Transición Eléctrica o Redes Inteligentes. Con esta beca, ASEME quiere favorecer el acceso de los jóvenes a estos estudios, así como a su primer empleo en las empresas que integran la asociación. La beca consiste en el pago de estudios de máster o postgrado que tengan un importe máximo de 10.000 euros, en la universidad que se prefiera.

La beca ASEME está dirigida a estudiantes de nacionalidad española de hasta 30 años. Es necesario que los aspirantes a la ayuda dispongan de un título universitario (grado o licenciatura) en el momento de la solicitud, y que no perciban remuneración económica o salarial, ni otra beca y/o ayuda económica de instituciones y fundaciones, sean públicas o privadas. Los aspirantes tampoco pueden prestar servicios ni tener relaciones laborales con otras entidades mientras disfruten de la beca.

La convocatoria estará abierta hasta el día 15 de abril de 2020. Para optar a la ayuda, se debe rellenar el formulario de solicitud electrónico y adjuntar una serie de documentos: una fotocopia del DNI en vigor, o del pasaporte, el currículum y una fotografía reciente del solicitante; el título de grado y superior o el resguardo de este y los títulos de todos los estudios reflejados en el formulario y la certificación académica completa de los estudios donde aparezca la nota media de los estudios, todas las asignaturas cursadas con sus respectivas notas y los créditos superados. Finalmente, los solicitantes deberán enviar un vídeo de máximo un minuto en el que expliquen quienes son y el motivo por el que quieren la beca.

Estos documentos se tendrán en cuenta en la preselección de los candidatos. En caso de superar la preselección, se podrán concertar entrevistas presenciales entre ASEME y los candidatos. En caso de ser dotados con la beca, ASEME informará a los candidatos de forma personalizada.

Las bases se pueden consultar en este enlace: https://www.aseme.org/wpcontent/uploads/2020/02/beca-asemeok.pdf

Las empresas de distribución eléctrica desarrollan una plataforma central de datos

Barcelona, 14 de octubre de 2019

A través de internet, de manera segura, sencilla y sin coste adicional

Con esta solución, los consumidores podrán acceder a información detallada del consumo en todos sus puntos de suministro, de manera accesible y fiable, facilitada por los distribuidores de forma neutral.

El conjunto de las empresas de distribución eléctrica españolas integradas en las Asociaciones Aelec, Aseme y Cide, han iniciado el proyecto para la creación de una Plataforma Central de Servicios de Distribución que, permitirá, por medio de un acceso neutral, ofrecer, por un lado, información pública estadística agregada y, por otro, el acceso a los consumidores, y a quienes ellos autoricen, a información detallada de sus puntos de suministro de manera accesible y fiable, garantizando el cumplimiento de la normativa sobre protección de datos y aplicando los máximos estándares de seguridad informática.

Esta iniciativa conjunta de todas las empresas de distribución del país tiene como objetivo abrir un canal, adicional al que actualmente ya ofrecen las empresas, para que los clientes puedan tener acceso a sus datos, tanto de medición como de consumo de electricidad a través de internet, de una manera sencilla, segura y sin costes adicionales.

En el proceso de transición energética en el que nos encontramos, los consumidores desempeñan un papel fundamental para alcanzar la flexibilidad necesaria y adaptar el sistema eléctrico a la generación renovable y distribuida. Los avances que se están produciendo en las redes de distribución, al dotarlas de mayor inteligencia, y el despliegue de los contadores inteligentes que se ha llevado a cabo en los últimos años en nuestro país ofrecen nuevas oportunidades a los consumidores a través de nuevos servicios innovadores. Contar con la información de su consumo eléctrico les permitirá ser más activos en el mercado eléctrico, convirtiéndose en un elemento crucial para posibilitar la transición energética.

Los distribuidores son agentes clave en todo este proceso al actuar como los facilitadores neutrales de la información que requiere el consumidor para gestionar su consumo eléctrico. Como encargados de la medida ponen esta información a disposición de sus clientes a través de una solución plenamente interoperable y accesible, tanto para los propios clientes como para aquellos comercializadores o prestadores de servicios que éstos designen libremente para la gestión de su energía. A través de esta plataforma, todos los consumidores tendrán un acceso común, independientemente de su zona de distribución.

En este sentido, aquellos consumidores que tengan contratos de suministro en distintas zonas de distribución, tendrán la posibilidad de revisar su consumo “a través de un solo click”. Además, esta es una solución fiable y eficiente que facilita el acceso a la información garantizando la seguridad y privacidad de la misma, sin duplicar el almacenamiento de los datos, que son propiedad del consumidor, y que se alojan únicamente en las bases de datos actuales.

La plataforma, que se va a desarrollar por Everis, del grupo NTT DATA, anticipa las necesidades que van a demandar los clientes en un futuro cercano y se ajusta a lo dispuesto en la Directiva (UE) 2019/944, sobre normas comunes para el mercado interior de la electricidad.

El nuevo modelo retributivo pone en riesgo el futuro de la transición energética

Barcelona, 22 de julio de 2019

Las distribuidoras pertenecientes a la Asociación de Empresas Eléctricas (ASEME) consideran que el nuevo modelo retributivo y el PNIEC van en direcciones opuestas 

Tras el anuncio de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) que contempla una reducción global del 7% para el período 2020-2025 en los pagos que reciben las redes electricidad en España, la Asociación de Empresas Eléctricas ASEME ha analizado la propuesta y considera necesario que el nuevo modelo tenga en cuenta las características especiales de las pequeñas empresas distribuidoras, muy diferentes de las grandes, y que asegure un marco que incentive y favorezca las inversiones necesarias, así como que no ponga en riesgo la seguridad y la garantía del suministro, hasta ahora del 99’99%. 

QUÉ PROPONE ASEME

Está claro que la generación distribuida y el autoconsumo jugarán un papel importante en el escenario de transición energética, por lo que resulta necesario proceder a un correcto diseño de los peajes, que evite se produzcan distorsiones en la asignación de costes entre consumidores, y que, a su vez, se garantice la sostenibilidad económica-financiera del sistema.

En este cambio de modelo tecnológico, sin precedentes como el que se presenta en el sector eléctrico, se debe facilitar la nueva inversión con rentabilidades atractivas y ser conscientes de que los costes de operación y mantenimiento actuales pueden no tener relación ni proporcionalidad con el de las futuras redes. “Primero debemos seguir sus costes reales y en base a ellos establecer los límites retributivos en base a una experiencia contrastada” afirma Oriol Xalabarder, presidente de ASEME.  

Respecto al cambio legislativo, éste debería ser una oportunidad para corregir los errores del pasado modelo. ASEME propone que el nuevo modelo ayude especialmente a aquellas empresas que en su momento optaron por una estrategia contable que ahora, con el nuevo modelo, choca frontalmente con una definición de la vida de sus activos y de la retribución a percibir por los mismos, la cual las llevará a un callejón sin salida. El ahogo de su economía se producirá únicamente por una palabra escrita en un modelo económico que pone en riesgo su viabilidad como empresa distribuidora a pesar de la buena labor desarrollada durante sus años de actividad.  

ASEME considera que no pueden coexistir dos músicas de ritmos diferentes sonando al mismo tiempo: la del PNIEC con unas expectativas y la de una nueva propuesta retributiva que parece ignorarlo. Desde ASEME siempre se ha manifestado que la planificación energética requiere de acuerdos de Estado por el hecho de que es un sector estratégico y con inversiones a largo plazo. Que tengamos propuestas políticas energéticas divergentes, no nos ayuda a desarrollar la actividad, y dificulta dar un mejor servicio a los ciudadanos que es la labor que tenemos las empresas de ASEME. 

La transición energética va más rápido de lo que se había previsto. “No podemos equivocarnos ahora en buscar unas optimizaciones retributivas calculadas en base al modelo de red actual, con unas condiciones de diseño que respondieron a las necesidades del pasado, y aplicarlo a las nuevas redes del futuro de las que no sabemos ni costes ni su alcance. No hay margen para el error, pues su rectificación llegaría tarde. Existe tecnología y competitividad en precio. No se pide un cheque en blanco, solo racionalidad” explica Xalabader. 

Además, ASEME defiende también que no todos los modelos económicos son trasladables a todos los sectores con los mismos efectos. Los que han tenido éxito en unos, no necesariamente lo deben ser para otros, especialmente cuando se aplican en ámbitos extremadamente regulados y casi sin margen de maniobra, como es este caso.   

MODELO DE PROXIMIDAD

En un mercado regulado y de oligopolio, las empresas que conforman ASEME defienden un modelo de éxito basado en la proximidad y en el conocimiento del territorio. Algunas tienen más de 100 años y han conseguido mantenerse en el mercado sin ser absorbidas por las grandes empresas del sector. Este modelo es poco conocido, porque actúan de manera local en sólo algunos territorios de España. A menudo se trata de zonas donde sin estas empresas no llegaría la luz. 

Este modelo de éxito, que tiene una fiabilidad del 99’99% en garantía de suministro, podría resumirse en dos palabras: proximidad y conocimiento del territorio. Justo lo que el cliente desea cuando tiene un problema y que generalmente no encuentra en los grandes modelos empresariales. Estas empresas muchas de ellas superan ya los 100 años de historia y continúan hoy en día defendiendo un estilo de trabajo ajustado y eficiente por su dimensión. Su huella en el territorio es importante pues no es nada despreciable el volumen de inversión que año a año reparten en su zona, generalmente rural, que en muchos casos son también las empresas locales y próximas las que se benefician de los contratos de inversión y mantenimiento en la red. 

Estas empresas que han subsistido a muchos cambios legislativos, incluso a una guerra civil -con incautaciones-, tendrán que encarar un nuevo cambio legal y de modelo energético: el de la transición energética. Este cambio, se percibe con ilusión y como una oportunidad para invertir en tecnología, optimización de procesos, con el afán de poder crear sus propias Smart Grid -redes inteligentes- en los ámbitos rurales, y permitir así que la actividad económica de estos entornos no tenga, en este aspecto, otra dificultad añadida a las que ya tiene en comparación con las que se ubican en los entornos urbanos. “El cambio de modelo tecnológico, tal como nos marca el PNIEC, nos debe asegurar conseguir, ante todo, que la penetración de energías renovables sea una realidad, especialmente en las redes de media y baja tensión.  

Existe mucho ruido sobre la burbuja de renovables a nivel de transporte y se ha gastado mucha tinta sobre ello, pero volviendo a nuestro cliente, que quiere instalar un “kit solar” de autoconsumo, debemos facilitárselo poniendo a su disposición redes que sean capaces de absorber por capilaridad toda esta sensibilidad ambiental, cada vez mayor, que piden los clientes y que a su vez el nuevo paquete legislativo europeo obliga también incentivar” afirma Oriol Xalabarder, presidente de ASEME. 

Las distribuidoras socias de ASEME afrontan el aumento del autoconsumo apostando por la innovación

Barcelona, 15 de abril de 2019

Con la aprobación del Real Decreto 244/2019, el autoconsumo experimentará en España un importante crecimiento protagonizado, principalmente por la industria, pero también en el ámbito de servicios residencial.

Desde ASEME se valora positivamente el potencial del autoconsumo para lograr el tránsito a un modelo de generación descentralizada, siendo por otra parte una herramienta eficaz para lograr la electrificación de la economía y por tanto, para la descarbonización de la misma. Por otra parte, desde la óptica del consumidor, supone otorgarle la posibilidad de tener un papel más activo en la gestión de su demanda y eficiencia energética.

El nuevo marco normativo tiene como objetivo impulsar el autoconsumo, si bien su grado de implantación dependerá de la superación de los retos que a día de hoy plantea este modelo de generación distribuida por ejemplo, su naturaleza intermitente, su rentabilidad o la complejidad de su instalación en entornos urbanos.

Está claro que la generación distribuida y el autoconsumo jugarán un papel importante en el escenario de transición energética, por lo que resulta necesario proceder a un correcto diseño de los peajes, que evite se produzcan distorsiones en la asignación de costes entre consumidores, y que, a su vez, se garantice la sostenibilidad económica-financiera del sistema.

En este nuevo escenario, la red eléctrica es clave para facilitar el desarrollo eficiente del autoconsumo en España, y por tanto permitir la integración de la generación distribuida, como un elemento de eficiencia, de producción y de gestión.

Por su parte, las empresas distribuidoras locales de energía eléctrica afrontan el reto que supondrá el crecimiento del autoconsumo, apostando por la innovación a la hora de gestionar la red de distribución, invirtiendo en sistemas inteligentes que ayuden a aportar la flexibilidad necesaria para facilitar el cambio de modelo energético hacia la descarbonización.

Por todo ello, ASEME actúa como facilitador neutral del mercado, destacando el papel del distribuidor en la garantía de la continuidad, seguridad y fiabilidad del suministro, debiendo gestionar la capacidad de la red, con independencia del grado de avance del autoconsumo, respondiendo en todo momento para cubrir la demanda de electricidad.

Estando conectados se podrá garantizar la fiabilidad total que el sistema energético español tiene en este momento. El autoconsumo no es excluyente de la conexión a la red, y por ello y con independencia de su desarrollo, la red de distribución es y continuará siendo el garante de la fiabilidad del suministro.