Las empresas de distribución eléctrica desarrollan una plataforma central de datos

Barcelona, 14 de octubre de 2019

A través de internet, de manera segura, sencilla y sin coste adicional

Con esta solución, los consumidores podrán acceder a información detallada del consumo en todos sus puntos de suministro, de manera accesible y fiable, facilitada por los distribuidores de forma neutral.

El conjunto de las empresas de distribución eléctrica españolas integradas en las Asociaciones Aelec, Aseme y Cide, han iniciado el proyecto para la creación de una Plataforma Central de Servicios de Distribución que, permitirá, por medio de un acceso neutral, ofrecer, por un lado, información pública estadística agregada y, por otro, el acceso a los consumidores, y a quienes ellos autoricen, a información detallada de sus puntos de suministro de manera accesible y fiable, garantizando el cumplimiento de la normativa sobre protección de datos y aplicando los máximos estándares de seguridad informática.

Esta iniciativa conjunta de todas las empresas de distribución del país tiene como objetivo abrir un canal, adicional al que actualmente ya ofrecen las empresas, para que los clientes puedan tener acceso a sus datos, tanto de medición como de consumo de electricidad a través de internet, de una manera sencilla, segura y sin costes adicionales.

En el proceso de transición energética en el que nos encontramos, los consumidores desempeñan un papel fundamental para alcanzar la flexibilidad necesaria y adaptar el sistema eléctrico a la generación renovable y distribuida. Los avances que se están produciendo en las redes de distribución, al dotarlas de mayor inteligencia, y el despliegue de los contadores inteligentes que se ha llevado a cabo en los últimos años en nuestro país ofrecen nuevas oportunidades a los consumidores a través de nuevos servicios innovadores. Contar con la información de su consumo eléctrico les permitirá ser más activos en el mercado eléctrico, convirtiéndose en un elemento crucial para posibilitar la transición energética.

Los distribuidores son agentes clave en todo este proceso al actuar como los facilitadores neutrales de la información que requiere el consumidor para gestionar su consumo eléctrico. Como encargados de la medida ponen esta información a disposición de sus clientes a través de una solución plenamente interoperable y accesible, tanto para los propios clientes como para aquellos comercializadores o prestadores de servicios que éstos designen libremente para la gestión de su energía. A través de esta plataforma, todos los consumidores tendrán un acceso común, independientemente de su zona de distribución.

En este sentido, aquellos consumidores que tengan contratos de suministro en distintas zonas de distribución, tendrán la posibilidad de revisar su consumo “a través de un solo click”. Además, esta es una solución fiable y eficiente que facilita el acceso a la información garantizando la seguridad y privacidad de la misma, sin duplicar el almacenamiento de los datos, que son propiedad del consumidor, y que se alojan únicamente en las bases de datos actuales.

La plataforma, que se va a desarrollar por Everis, del grupo NTT DATA, anticipa las necesidades que van a demandar los clientes en un futuro cercano y se ajusta a lo dispuesto en la Directiva (UE) 2019/944, sobre normas comunes para el mercado interior de la electricidad.

El nuevo modelo retributivo pone en riesgo el futuro de la transición energética

Barcelona, 22 de julio de 2019

Las distribuidoras pertenecientes a la Asociación de Empresas Eléctricas (ASEME) consideran que el nuevo modelo retributivo y el PNIEC van en direcciones opuestas 

Tras el anuncio de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) que contempla una reducción global del 7% para el período 2020-2025 en los pagos que reciben las redes electricidad en España, la Asociación de Empresas Eléctricas ASEME ha analizado la propuesta y considera necesario que el nuevo modelo tenga en cuenta las características especiales de las pequeñas empresas distribuidoras, muy diferentes de las grandes, y que asegure un marco que incentive y favorezca las inversiones necesarias, así como que no ponga en riesgo la seguridad y la garantía del suministro, hasta ahora del 99’99%. 

QUÉ PROPONE ASEME

Está claro que la generación distribuida y el autoconsumo jugarán un papel importante en el escenario de transición energética, por lo que resulta necesario proceder a un correcto diseño de los peajes, que evite se produzcan distorsiones en la asignación de costes entre consumidores, y que, a su vez, se garantice la sostenibilidad económica-financiera del sistema.

En este cambio de modelo tecnológico, sin precedentes como el que se presenta en el sector eléctrico, se debe facilitar la nueva inversión con rentabilidades atractivas y ser conscientes de que los costes de operación y mantenimiento actuales pueden no tener relación ni proporcionalidad con el de las futuras redes. “Primero debemos seguir sus costes reales y en base a ellos establecer los límites retributivos en base a una experiencia contrastada” afirma Oriol Xalabarder, presidente de ASEME.  

Respecto al cambio legislativo, éste debería ser una oportunidad para corregir los errores del pasado modelo. ASEME propone que el nuevo modelo ayude especialmente a aquellas empresas que en su momento optaron por una estrategia contable que ahora, con el nuevo modelo, choca frontalmente con una definición de la vida de sus activos y de la retribución a percibir por los mismos, la cual las llevará a un callejón sin salida. El ahogo de su economía se producirá únicamente por una palabra escrita en un modelo económico que pone en riesgo su viabilidad como empresa distribuidora a pesar de la buena labor desarrollada durante sus años de actividad.  

ASEME considera que no pueden coexistir dos músicas de ritmos diferentes sonando al mismo tiempo: la del PNIEC con unas expectativas y la de una nueva propuesta retributiva que parece ignorarlo. Desde ASEME siempre se ha manifestado que la planificación energética requiere de acuerdos de Estado por el hecho de que es un sector estratégico y con inversiones a largo plazo. Que tengamos propuestas políticas energéticas divergentes, no nos ayuda a desarrollar la actividad, y dificulta dar un mejor servicio a los ciudadanos que es la labor que tenemos las empresas de ASEME. 

La transición energética va más rápido de lo que se había previsto. “No podemos equivocarnos ahora en buscar unas optimizaciones retributivas calculadas en base al modelo de red actual, con unas condiciones de diseño que respondieron a las necesidades del pasado, y aplicarlo a las nuevas redes del futuro de las que no sabemos ni costes ni su alcance. No hay margen para el error, pues su rectificación llegaría tarde. Existe tecnología y competitividad en precio. No se pide un cheque en blanco, solo racionalidad” explica Xalabader. 

Además, ASEME defiende también que no todos los modelos económicos son trasladables a todos los sectores con los mismos efectos. Los que han tenido éxito en unos, no necesariamente lo deben ser para otros, especialmente cuando se aplican en ámbitos extremadamente regulados y casi sin margen de maniobra, como es este caso.   

MODELO DE PROXIMIDAD

En un mercado regulado y de oligopolio, las empresas que conforman ASEME defienden un modelo de éxito basado en la proximidad y en el conocimiento del territorio. Algunas tienen más de 100 años y han conseguido mantenerse en el mercado sin ser absorbidas por las grandes empresas del sector. Este modelo es poco conocido, porque actúan de manera local en sólo algunos territorios de España. A menudo se trata de zonas donde sin estas empresas no llegaría la luz. 

Este modelo de éxito, que tiene una fiabilidad del 99’99% en garantía de suministro, podría resumirse en dos palabras: proximidad y conocimiento del territorio. Justo lo que el cliente desea cuando tiene un problema y que generalmente no encuentra en los grandes modelos empresariales. Estas empresas muchas de ellas superan ya los 100 años de historia y continúan hoy en día defendiendo un estilo de trabajo ajustado y eficiente por su dimensión. Su huella en el territorio es importante pues no es nada despreciable el volumen de inversión que año a año reparten en su zona, generalmente rural, que en muchos casos son también las empresas locales y próximas las que se benefician de los contratos de inversión y mantenimiento en la red. 

Estas empresas que han subsistido a muchos cambios legislativos, incluso a una guerra civil -con incautaciones-, tendrán que encarar un nuevo cambio legal y de modelo energético: el de la transición energética. Este cambio, se percibe con ilusión y como una oportunidad para invertir en tecnología, optimización de procesos, con el afán de poder crear sus propias Smart Grid -redes inteligentes- en los ámbitos rurales, y permitir así que la actividad económica de estos entornos no tenga, en este aspecto, otra dificultad añadida a las que ya tiene en comparación con las que se ubican en los entornos urbanos. “El cambio de modelo tecnológico, tal como nos marca el PNIEC, nos debe asegurar conseguir, ante todo, que la penetración de energías renovables sea una realidad, especialmente en las redes de media y baja tensión.  

Existe mucho ruido sobre la burbuja de renovables a nivel de transporte y se ha gastado mucha tinta sobre ello, pero volviendo a nuestro cliente, que quiere instalar un “kit solar” de autoconsumo, debemos facilitárselo poniendo a su disposición redes que sean capaces de absorber por capilaridad toda esta sensibilidad ambiental, cada vez mayor, que piden los clientes y que a su vez el nuevo paquete legislativo europeo obliga también incentivar” afirma Oriol Xalabarder, presidente de ASEME. 

Las distribuidoras pertenecientes a la Asociación de Empresas Eléctricas (ASEME) afrontan el reto que supondrá el crecimiento del autoconsumo apostando por la innovación

Barcelona, 15 de abril de 2019

Con la aprobación del Real Decreto 244/2019, el autoconsumo experimentará en España un importante crecimiento protagonizado, principalmente por la industria, pero también en el ámbito de servicios residencial.

Desde ASEME se valora positivamente el potencial del autoconsumo para lograr el tránsito a un modelo de generación descentralizada, siendo por otra parte una herramienta eficaz para lograr la electrificación de la economía y por tanto, para la descarbonización de la misma. Por otra parte, desde la óptica del consumidor, supone otorgarle la posibilidad de tener un papel más activo en la gestión de su demanda y eficiencia energética.

El nuevo marco normativo tiene como objetivo impulsar el autoconsumo, si bien su grado de implantación dependerá de la superación de los retos que a día de hoy plantea este modelo de generación distribuida por ejemplo, su naturaleza intermitente, su rentabilidad o la complejidad de su instalación en entornos urbanos.

Está claro que la generación distribuida y el autoconsumo jugarán un papel importante en el escenario de transición energética, por lo que resulta necesario proceder a un correcto diseño de los peajes, que evite se produzcan distorsiones en la asignación de costes entre consumidores, y que, a su vez, se garantice la sostenibilidad económica-financiera del sistema.

En este nuevo escenario, la red eléctrica es clave para facilitar el desarrollo eficiente del autoconsumo en España, y por tanto permitir la integración de la generación distribuida, como un elemento de eficiencia, de producción y de gestión.

Por su parte, las empresas distribuidoras locales de energía eléctrica afrontan el reto que supondrá el crecimiento del autoconsumo, apostando por la innovación a la hora de gestionar la red de distribución, invirtiendo en sistemas inteligentes que ayuden a aportar la flexibilidad necesaria para facilitar el cambio de modelo energético hacia la descarbonización.

Por todo ello, ASEME actúa como facilitador neutral del mercado, destacando el papel del distribuidor en la garantía de la continuidad, seguridad y fiabilidad del suministro, debiendo gestionar la capacidad de la red, con independencia del grado de avance del autoconsumo, respondiendo en todo momento para cubrir la demanda de electricidad.

Estando conectados se podrá garantizar la fiabilidad total que el sistema energético español tiene en este momento. El autoconsumo no es excluyente de la conexión a la red, y por ello y con independencia de su desarrollo, la red de distribución es y continuará siendo el garante de la fiabilidad del suministro.